Carrito

Concordia Violeta

$ 7.500

Pintar el Puente de la Concordia fue, para mí, una forma de hablar de unión, de tránsito y de identidad. El puente aparece como símbolo, pero también como presencia cotidiana, como algo que nos acompaña sin que siempre lo miremos. Quise llevar la mirada hacia el lecho del río, hacia aquello que no se ve a simple vista. Las amatistas aparecen integradas al paisaje porque forman parte de nuestra riqueza natural, pero también porque representan lo profundo, lo que permanece oculto y sostiene. No están ahí como adorno, sino como parte viva del territorio. Lienzo 50 x 70 acompaña marco blanco.